«Reivindico el amor como único trampolín hacia el resto de cosas»

Entrevista con Noelia Morgana, artista
(Entrevista de Saída Elualí)

– ¿Qué supone para usted participar en el festival de La Voz de la Mujer?

– Supone una apertura a lo nuevo, es decir, a crear nuevos lazos entre mujeres artistas de otras partes del mundo y a sumergirme en nuevas experiencias en espacios dedicados con mimo a la libertad de expresión artística a través del alma de las mujeres.

– ¿Qué destacaría de este festival?

– Destacaría la humildad y la sencillez con la que está construido, además del corazón, la alegría y el cuidado que he recibido desde el primer minuto. No sin pasar por alto la riqueza cultural y artística que aquí se puede saborear.

 – ¿De dónde surgen las ideas de sus espectáculos?

– Mis espectáculos son una mezcla entre la palabra, la interpretación y un mejunje de mi propia cosecha. Todas esas capacidades me vienen de muy niña, pero la construcción de los espectáculos han sido años de rodaje girando por el país, ensayando, errando y celebrando la mejor forma de llegar a mí misma, y por ende, al mundo entero.

– ¿Cuáles son sus principales reivindicaciones?

– Reivindico el amor como único trampolín hacia el resto de cosas. Partiendo del amor propio para poder alcanzar el amor con el otro o con el colectivo. Y desde ese lugar, reivindico la libertad en todas sus formas, así como la construcción de un nuevo modelo social y de consciencia.

– ¿Cree que desde el punto de vista de la igualdad la sociedad avanza al ritmo que debería?

– Sin igualdad real no existe el ritmo certero, así que no, la sociedad no avanza al ritmo que debería, es decir, equitativamente y a fuego lento, que es como entiendo yo el pulso interno de las personas. No solo nos venden la desigualdad como modelo de vida, también nos venden la velocidad de nuestros propios procesos, y eso es uno de los errores más grandes.

– Como mujer y artista activista, ¿qué mensaje crees que hay que transmitir a la sociedad en la que vivimos?

– Si tuviera un altavoz mundial, diría: sin amaros, no amaréis al resto, con prisas, no llegaréis a vosotrxs mismxs, y, no olvidéis que lo que creéis, lo creáis.